Empapado y con frío hasta los huesos, con los zapatos rotos y el hambre retrasada, fue como las autoridades encontraron a Alex. Dijo que le dolían "las tripas" y por eso salió a buscar a un amigo. Perdida en las drogas, su madre, nunca notó la ausencia de su hijo.


Con diferente nombre, las historias de negligencia se repiten una y otra vez entre los 160 niños que actualmente son parte de la Unidad Especial de Inmigrantes (SIS), la única que rastrea a los menores indocumentados dispuestos en sistema de hogares de crianza, con el fin de abrirles una puerta a la residencia permanente...mas